La Universidad Autónoma Chapingo (UACh), a través del Centro Regional Universitario del Anáhuac (CRUAN), presentó la “Exposición y Encuentro
Gastronómico del Oriente del Estado de México: Nopal y Tradición”, un espacio académico y comunitario, cuyo propósito fue revalorar el
cultivo, consumo y aprovechamiento integral del nopal.

Foto: cortesía Universidad Autónoma de Chapingo
El encuentro se llevó a cabo el jueves 7 de mayo, en la planta baja del edificio administrativos de la UACh, con la participación de
familias productoras, cocineras tradicionales y emprendedores, provenientes de comunidades de diversos municipios mexiquenses como
Ecatzingo, San Martín de las Pirámides, Tenango del Aire, Axapusco y Texcoco; además de representantes de núcleos rurales de Milpa Alta, en
la Ciudad de México.
De acuerdo con el Dr. José Espino Espinoza, del Centro Regional Universitario del Anáhuac, el nopal es uno de los recursos vegetales
más importantes de Mesoamérica. Desde la época prehispánica las culturas indígenas lo han empleado como alimento, medicina, material
de construcción y en las artes. Destaca por su valor histórico y cultural; así como por su preponderancia agroecológica frente a los
desafíos climáticos actuales. Además de presentar un enorme potencial agrotecnológico para las industrias alimentaria, farmacológica y
química.
“México alberga cerca de 100 especies de nopal de las aproximadamente 300 registradas a nivel mundial, consolidándose como uno de los
principales centros de diversidad de este género vegetal. Actualmente, el CRUAN realiza en el Campo Agrícola Experimental de la UACh la
rehabilitación de una colecta nacional de variedades de nopal queestuvo en riesgo de perderse.
“El proyecto contempla la conservación de material fitogenético, lainvestigación sobre variedades con distintos niveles de mucílago y
producción de tuna, así como el impulso de prácticas agroecológicas libres de agroquímicos. Entre las técnicas evaluadas se encuentran el
uso de caldo sulfocálcico, fertilización orgánica con bocashi, humus y lixiviados de lombriz”, explicó el especialista.
Esta iniciativa, organizada por la Subdirección de Extensión y Servicios, a través del Centro Regional Universitario del Anáhuac, es
una muestra del vínculo que la UACh realiza con las comunidades productoras y se presenta como el detonante para promover el consumo y
cultivo del nopal; además de divulgar las aplicaciones de esta planta de semidesierto: desde la alimentación humana y del ganado, hasta su
actuación y aportes en la conservación del suelo.
El Dr. José Espino Espinoza destacó el potencial del nopal como sustituto forrajero de cultivos de alto costo, como la alfalfa, además
de hablar de sus posibilidades agroindustriales en la elaboración de almíbares, conservas, salmueras, cosméticos y suplementos
alimenticios.
Este año serán calendarizadas capacitaciones de profesores-investigadores del Centro Regional Universitario del
Anáhuac y del Departamento de Ingeniería Agroindustrial (DIA), dirigidas a productores de comunidades con profunda tradición en el
cultivo del nopal verdura y xoconostle.
“Uno de los problemas de esta planta es que la mayoría se consume en fresco. Sin embargo, tiene un enorme potencial para conservarse en
diferentes presentaciones y utilizarse de manera gradual. En este sentido, la propuesta es desarrollar cursos y talleres, en las
instalaciones de la UACh y en territorio, para ofrecer alternativas de nuevos mercados para el nopal y que pase de alimento ancestral a
materia de innovación agroindustrial. Por eso, vamos a enseñar a elaborar almíbares, nopales en vinagre y salmueras”, concluyó el Dr.
Espino Espinoza.
En el ámbito gastronómico, los expositores del evento Nopal y Tradición ofrecieron degustaciones y demostraciones culinarias basadas
en nopal verdura, xoconostle, tuna y guisos, resaltando su valor nutricional e importancia en la dieta cotidiana y en la soberanía
alimentaria regional.
Asimismo, se ponderó el trabajo de Anastasia Catalina Guzmán Pérez, productora agroecológica y promotora del nopal originaria de Milpa
Alta, quien ante las frecuentes crisis de sobreproducción y caída de precios del nopal, desarrolló alimentos derivados como galletas,
panqués, harina y otros productos procesados, demostrando que esta planta podía aprovecharse más allá del consumo tradicional en fresco.
