Armando Rodríguez no disfrutaba la escuela; sabía que su destino se encontraba en otra parte. Por eso cuando tuvo la oportunidad de pedirle a su padre que le dejara a cargo de el negocio familiar, una Carreta de Tacos de la Ciudad de Hermosillo, Sinaloa, no dejó ir la oportunidad de hacer su propio camino.
El padre de Armando Rodríguez sabía de cortes de carne: en los 70s emprendió un negocio de carnicería; pero, al no prosperar con esta idea, decidió cambiarse al giro de los alimentos y puso una Carreta de tacos de carne asada, populares puestos de tacos de la ciudad de Hermosillo.

Fotos: cortesía Tacos Armando
Aunque la competencia era mucha, el diferencial de estos tacos era claro: los cortes finos eran el distintivo de Tacos Armando y en 1986 esto era muy diferente a las otras carretas. “Esto que hoy anda de moda sucedió en 1986. Tuvo muy buena aceptación durante cerca de diez años y en los siguientes cinco años ya iba un poquito de bajada”, recuerda Armando Rodríguez, heredero de esta idea.
“Hermosillo cambió: llegaron franquicias, teníamos muchas más opciones. En lugar de 10 taqueros ya había 100 taqueros. Mi papá decidió cerrar este negocio y yo le pedí que me diera la oportunidad de quedarme con esa carretita”, relata Armando

Fotos: cortesía Tacos Armando.
El empresario restaurantero reconoce que había muchas cosas de la vida de vendedor de comida ambulante que eran problemáticos: los cambios administrativos en el municipio, la falta de servicios y el trabajar en las banquetas, son dificultades que recuerda de sus inicios. “Así fui aprendiendo, sin una visión muy clara. Siempre he estado en la búsqueda: yo decía ´Algo más debe haber para mí´”

Fotos: Cortesía Tacos Armando
Armando Rodríguez explica que nunca dejó de buscar: leyó libros, aprendió más sobre la cultura de negocios y la cultura de excelencia en el servicio. Cita que para él fue importante escuchar a Miguel Ángel Cornejo, un conferencista que ponía mucha énfasis en la posibilidad de mejorar cualquier actividad. “¿Quieres ser bolero? Pues entonces debes ser el mejor bolero. Un bolero de clase mundial”.
Armando explica que, con el tiempo, esta filosofía de mejora continua rindió frutos. “Cada día le hacía algo nuevo a la taquería: así me tardara mucho, pero le compraba el uniforme a mis empleados, así fuera de uno en uno. Hasta el momento en que hubo fila para entrar a mi negocio y me di cuenta de que era la manera en que hacíamos sentir a la gente: la cultura del negocio”
Las crónicas del taco: el efecto mediático en Tacos Armando

Fotos: cortesía Tacos Armando
La producción de Crónicas del Taco le confesó a Armando que el apartado dedicado a su taquería iba a concentrarse en los tacos regiomontanos, pero finalmente se decidió en incluírlos en el corte final. “Tenemos un estilo muy particular de asar la carne y una cultura de la hospitalidad diferente a la de Monterrey”.

Fotos: Cortesía Tacos Armando
Armando comenta que cuando Netflix realizó su documental estaban en un muy buen momento, con mesas llenas y reconocimiento local; sin embargo el documental llevó la fama de Tacos Armando fuera del país y lo volvió una atracción local. “Yo siento que estaba tan metido en mi negocio cuando eso pasó, que no supe explotarlo en su momento, como otros sí lograron hacerlo”, confiesa.
Tacos en todas partes
“Hoy gente con poder, con convocatoria, chefs, influencerso: todos están haciendo tacos. Eso nos sirve a todos, ¿no? Que llegue a poner en alto el nombre del taco. Mi visión no es de modas, ni de competir. Ese no es mi objetivo. Considero que nosotros no somos una moda: somos una historia. Trato de seguir firme en lo que hcemos, en las convicciones que tenemos. No inventamos cosas raras por acoplarnos a la moda”, remarca. “Las cosas llegan. Las cosas se van. Le digo a mi gente: ´No vamos a inventar nada: lo que hacemos hay que hacerlo mejor, todos los días.´”

Fotos: Cortesía Tacos Armando
Armando Rodríguez remarcó que su plan para Tacos Armando es seguir creciendo y tiene en la mira abrir una nueva sucursal en Mexicali, Baja California; así como en Monterrey, Nuevo León. “Al crecer le abres más oportunidades a tu gente, para que se siga desarrollando”. El empresario comentó que está agradecido con los comensales de la ciudad de México, que han adoptado muy bien el concepto. “Yo sé que hay mucho más que se puede hacer por allá, pero estamos en la lucha de ganarnos su corazón”, concluye.
